Unas gotas sobre las muñecas o detrás de las orejas: la fragancia se intensifica con el calor de la piel y crea un contrapunto olfativo a cada movimiento. En verano es recomendable rociar el perfume sobre la ropa para evitar fenómenos de fotosensibilidad de la piel. El alcohol utilizado es destilado a partir de la fruta. No contiene alérgenos de síntesis.